Actualmente, lo real ha cambiado las perspectivas de hacer televisión en el mundo, dando así suficiente a la ficción como si fuese real. Al punto, de crear un televidente cibernauta pasando por los conductos sociales es decir, saltándose lo que está establecido por la sociedad.
Sin embargo, es allí donde aparece programas como “La SUB30”, para crear un público consciente del mundo en el que permanece, que antes de crear televisión a la moda, piensa en hacer televisión de la buena, aclarando que cuando hablamos de televisión de la buena estamos hablado de producir televisión alternativa, diferente.
Se produce hoy en este siglo televisión o el concepto de Umberto Eco la Neo-televisión para un individuo donde su imaginario esté en lo real es decir, lo que antes no se conocía en la televisión como tabúes, hoy se ha vuelto en espectáculo, se ha convertido en común.
Hoy, se registra o se muestra en la televisión consumista, cuando se está haciendo una cirugía estética, la vida de los actores más cotizados de la Televisión Colombiana y, es como, las distintas situaciones socioculturales en las que se produce el mensaje como producto audiovisual junto a los otros elementos que la conforman da como resultado un receptor fluctuante y poco pensante.
Pero en contra posición a esta manera de producir televisión aparece el Magazín juvenil SUB30 “para ver mostrar todo lo que somos”, y es que la particularidad de este programa se centra estéticamente es mostrar lo que decimos que es feo, profano, poco aceptable. A través, de sus constantes visitas a los espacios culturales artísticos no artísticos aunque, en general su temática se centra en tratar culturizar a los colombianos.
Además, por medio de los diferentes códigos en la multitud de culturas colombianas hacen de esta un acercamiento, a todo lo que somos, la hibridación que llevamos dentro de nosotros. Al punto, que los todos los colombianos podamos interpretar los diferentes códigos entendiendo que por ser tan diferentes, se convierten en pocos comprensibles; pero lo podemos entender por medio del programa “La SUB30”, que nos hace la des-fragmentación de las culturas.
Por otro lado, en el contexto en el que nos encontramos es muy común encontrar en los medios de comunicación con intereses económicos realizar programas de Televisión para públicos pocos pensantes, pues el único objetivo de los medios tradicionales es transmitir a los receptores, una realidad creada a través de la ficción.
De esta manera, los reality, toman hoy importancia en la sociedad de consumo, al contrario la televisión pública está diseñada con otro propósito, con otro interés y es el de mostrar lo que Colombia verdaderamente hay.
Las ideologías autóctonas, las costumbres arcaicas, los patrimonios culturales, la música alternativa, popular, y con poco mensaje también tiene y hace parte de “todo lo que somos”…
Sin embargo, es allí donde aparece programas como “La SUB30”, para crear un público consciente del mundo en el que permanece, que antes de crear televisión a la moda, piensa en hacer televisión de la buena, aclarando que cuando hablamos de televisión de la buena estamos hablado de producir televisión alternativa, diferente.
Se produce hoy en este siglo televisión o el concepto de Umberto Eco la Neo-televisión para un individuo donde su imaginario esté en lo real es decir, lo que antes no se conocía en la televisión como tabúes, hoy se ha vuelto en espectáculo, se ha convertido en común.
Hoy, se registra o se muestra en la televisión consumista, cuando se está haciendo una cirugía estética, la vida de los actores más cotizados de la Televisión Colombiana y, es como, las distintas situaciones socioculturales en las que se produce el mensaje como producto audiovisual junto a los otros elementos que la conforman da como resultado un receptor fluctuante y poco pensante.
Pero en contra posición a esta manera de producir televisión aparece el Magazín juvenil SUB30 “para ver mostrar todo lo que somos”, y es que la particularidad de este programa se centra estéticamente es mostrar lo que decimos que es feo, profano, poco aceptable. A través, de sus constantes visitas a los espacios culturales artísticos no artísticos aunque, en general su temática se centra en tratar culturizar a los colombianos.
Además, por medio de los diferentes códigos en la multitud de culturas colombianas hacen de esta un acercamiento, a todo lo que somos, la hibridación que llevamos dentro de nosotros. Al punto, que los todos los colombianos podamos interpretar los diferentes códigos entendiendo que por ser tan diferentes, se convierten en pocos comprensibles; pero lo podemos entender por medio del programa “La SUB30”, que nos hace la des-fragmentación de las culturas.
Por otro lado, en el contexto en el que nos encontramos es muy común encontrar en los medios de comunicación con intereses económicos realizar programas de Televisión para públicos pocos pensantes, pues el único objetivo de los medios tradicionales es transmitir a los receptores, una realidad creada a través de la ficción.
De esta manera, los reality, toman hoy importancia en la sociedad de consumo, al contrario la televisión pública está diseñada con otro propósito, con otro interés y es el de mostrar lo que Colombia verdaderamente hay.
Las ideologías autóctonas, las costumbres arcaicas, los patrimonios culturales, la música alternativa, popular, y con poco mensaje también tiene y hace parte de “todo lo que somos”…

No hay comentarios:
Publicar un comentario